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martes, 2 de junio de 2015

Greg Johnson - Tratando con el "Holocausto"



     Se publicó en Abril del año pasado en counter-currents.com el siguiente ensayo del editor de dicho sitio el señor Greg Johnson, que presentamos en castellano. Ese ensayo (dice él en una nota) simplemente sostiene que el revisionismo del "Holocausto" no funciona como es anunciado para los objetivos de hacer progresar el Nacionalismo Blanco. Fue originalmente publicado en el sitio The Occidental Observer el 20 de Julio de 2012. Aparte de agregar títulos a las secciones, fue presentado de nuevo sin modificación allí (en counter-currents) y en su libro New Right versus Old Right (2013). El señor Johnson va analizando aquí diversas razones de por qué el revisionismo del Holocuento no es esencial para el nacionalismo Blanco, por cuanto sería sólo un aporte en cierta medida marginal y no nuclear, en especial por no cuestionar los argumentos morales que están detrás de ello (tanto de la narrativa oficial como de su cuestionamiento), que constituyen la raíz de dicha propaganda destinada a que la gente Blanca crea su deber asumir un falso sentido de culpa y auto-condenación.


Tratando con el "Holocausto"
por Greg Johnson
20 de Julio de 2012


Introducción

     Los Nacionalistas Blancos tenemos que tratar con el "Holocausto" tal como tenemos que tratar con la Cuestión Judía en general.

     Es inútil concentrarse sólo en la defensa de los Blancos y no hacer caso de los judíos, simplemente porque los judíos no devolverán el favor. Usted podría no escoger a los judíos como el enemigo, pero ellos lo escogerán a usted. Usted podría desear ver a los judíos como hombres Blancos, pero los judíos se ven a sí mismos como un pueblo distinto. Así, ellos ven cualquier nacionalismo, salvo el propio, como una amenaza.

     Es vano para los Nacionalistas Blancos ignorar el "Holocausto", ya que éste es uno de los principales instrumentos por medio de los cuales los judíos procuran estigmatizar el orgullo étnico y la auto-afirmación Blanca. Tan pronto como una persona Blanca expresa públicamente la más leve noción de nacionalismo o conciencia racial, le preguntarán: «¿Y qué hay del "Holocausto"? Usted no estará defendiendo el genocidio, ¿verdad?».

     El "Holocausto" es específicamente un arma de intimidación moral. Es rutinariamente invocado como la peor cosa que haya sucedido alguna vez, el supremo mal del mundo. Cualquiera que lo defendiera, o a cualquier cosa relacionada con ello, es por lo tanto malo por asociación. El "Holocausto" es evocado para poner a los Blancos arrogantes en el más profundo pozo moral del mundo, del cual ellos tendrán que salir antes de que ellos puedan decir otra palabra. Y aquella palabra mejor debería ser una disculpa. Para tomar prestada una expresión lingüística de Jonathan Bowden, el "Holocausto" es una "nube" moral sobre las cabezas de los hombres Blancos.

     De ese modo, ¿cómo pueden los Nacionalistas Blancos disipar aquella nube? Necesitamos una respuesta a la cuestión del "Holocausto". Como un neo-derechista, la respuesta corta es simplemente ésta: la Nueva Derecha respalda el etno-nacionalismo para todos los pueblos, lo que Frank Salter denomina "nacionalismo universal" Creemos que esta idea puede hacerse hegemónica mediante la transformación de la cultura y de la conciencia. Creemos que ella puede ser conseguida por medio de divisiones territoriales pacíficas y transferencias de población. Así retenemos los valores, los objetivos y el marco intelectual de la Vieja Derecha. Donde nos diferenciamos es en que rechazamos la política partidista, el totalitarismo, el imperialismo y el genocidio de la Vieja Derecha.

     La idea de etno-nacionalismo es verdadera y buena, sin tener en cuenta los crímenes verdaderos e imaginados, los errores y los desastres de la Vieja Derecha. Así, no sentimos ninguna necesidad de "negar", minimizar o revisar el "Holocausto", tal como la Nueva Izquierda no sintió ninguna necesidad de ligar sus proyectos al "revisionismo del Gulag".


¿Qué Es el "Holocausto"?

     Entiendo el "Holocausto" como significando la afirmación de que hasta seis millones de judíos europeos fueron muertos durante la Segunda Guerra Mundial por el Tercer Reich y sus aliados como parte de una política de genocidio sistemática e intencional, es decir, la exterminación de un pueblo o grupo entero.


¿Qué Es Revisionismo?

     La Historia es lo que realmente sucedió. La historiografía es el registro y la interpretación de la Historia creada por seres humanos finitos y falibles. A medida que descubrimos nuevos hechos históricos y las mentiras, errores y tendencias de historiadores pasados, debemos revisar en consecuencia la historiografía. El revisionismo histórico es simplemente el proceso de someter a crítica las narrativas históricas para ponerlas de acuerdo con los hechos históricos.

     El revisionismo histórico es, en principio, una tarea infinita, ya que cada historiador interpreta los datos limitados dentro de marcos particulares. Pero los datos siempre pueden cambiar, y las interpretaciones siempre pueden ser cuestionadas. El revisionismo es, por lo tanto, una característica necesaria y permanente de la búsqueda de la verdad histórica.


¿Qué Es el Revisionismo del "Holocausto"?

     El revisionismo del "Holocausto" cuestiona principalmente los hechos de la narrativa del "Holocausto", la que por lo general se enfoca en las cifras totales de muertos y en las técnicas de exterminio. El revisionismo del "Holocausto" es un campo completamente legítimo de la investigación histórica, simplemente porque todas las narrativas históricas están sujetas a revisión.

     Más allá de eso, el revisionismo en cuanto a las atrocidades de guerra es necesario, porque las guerras siempre generan propaganda, y mucha de la propaganda de guerra es falsa. En el caso del "Holocausto", por ejemplo, las viejas historias sobre jabón humano y pantallas de lámpara han sido reconocidas ahora como falsas, incluso por historiadores oficiales, incluyendo a historiadores judíos. Y muchos reportes del "Holocausto" han sido desenmascarados como falsos, en tanto que ellos constituyen un nuevo género literario entero.

     El revisionismo del "Holocausto" no es lo mismo que el revisionismo sobre el Tercer Reich o acerca de las causas, conducta y consecuencias de la Segunda Guerra Mundial. Tampoco constituye revisionismo del "Holocausto" comparar a éste con otros genocidios, o discutir su significación total.

     Por ejemplo, Some Thoughts on Hitler, de Irmin Vinson (2011), trata acerca del papel del "Holocausto" en la estigmatización y supresión de la conciencia racial Blanca hoy. Pero ahí no se trata de un reporte revisionista de los acontecimientos reales del "Holocausto".


El Revisionismo del "Holocausto"
No Es Necesario para el Nacionalismo Blanco

     Entonces estamos claros: creo que el revisionismo del "Holocausto" es un campo legítimo de investigación histórica, porque todas las formas de revisionismo histórico son legítimas, debido a la naturaleza necesariamente parcial, finita, y por lo tanto revisable, de la historiografía. Creo que todas las leyes que castigan el revisionismo del "Holocausto" deberían ser desechadas como oscurantismo anti-intelectual, cuasi religioso. Creo que todos los revisionistas deberían ser liberados de la cárcel. Me he reunido con muchos importantes revisionistas, y salvo un par de excepciones, pienso que ellos son gente honesta y honorable. Les deseo bien en sus esfuerzos.

     No estoy argumentando que deberíamos evitar el revisionismo del "Holocausto" porque conseguirá una mala prensa. No me preocupo de tales cosas, porque siempre tendremos mala prensa —hasta que nosotros controlemos la prensa.

     Simplemente deseo sostener que el revisionismo del "Holocausto" no es un componente necesario de nuestro proyecto intelectual. No lo necesitamos. Lo que no es lo mismo que decir que eso sea un obstáculo, o que no puede ayudar bajo ninguna circunstancia, aunque yo sostenga que es a menudo una distracción.

     Personalmente hablando, desde que llegué a estar involucrado con la escena Nacionalista Blanca, nunca he estado muy interesado en el revisionismo del "Holocausto", simplemente porque mi interés principal está puesto en el genocidio que está siendo cometido contra nuestra propia gente hoy, no en los crímenes verdaderos o imaginarios cometidos por nuestra gente en el pasado. Y el "Holocausto" me parece que tiene poco que ver con las causas profundas de nuestra grave situación racial y aún menos que ver con las soluciones.

     Hay un débil sentido según el cual el revisionismo del "Holocausto" no necesariamente está relacionado con el Nacionalismo Blanco, a saber, porque ambos tienen objetivos muy diferentes, lo que los hace empresas muy distintas. El objetivo propiamente dicho del revisionismo del "Holocausto" es la verdad histórica. El objetivo del Nacionalismo Blanco es la creación de patrias Blancas. Aunque las filas de los revisionistas y las de los Nacionalistas Blancos se superponen, no hay una vinculación necesaria entre esos dos objetivos, lo que no quiere decir que ellos necesariamente entran en conflicto.

     Por ejemplo, hay revisionistas del "Holocausto" que no son Nacionalistas Blancos, como Bradley Smith, Robert Faurisson y Roger Garaudy. Y hay Nacionalistas Blancos que no son revisionistas del "Holocausto". En efecto, hay algunos que esperan que los revisionistas estén equivocados.

     Otros, como yo, simplemente creen que el revisionismo, sea verdadero o falso, simplemente no es necesario para el proyecto Nacionalista Blanco. La narración estándar del "Holocausto" podría ser completamente verdadera, y aún así ello no implicaría que hay algo malo con el Nacionalismo Blanco y con el objetivo de romper el poder judío sobre nuestro destino, ni con separar físicamente a Blancos y judíos.

     Por supuesto, para los nacionalistas alemanes y austriacos, en particular para aquellos que quieren rehabilitar el Nacionalsocialismo de viejo estilo, parece haber una inextricable conexión entre el revisionismo del "Holocausto" y sus objetivos políticos prácticos. Pero quisiera sostener que incluso en ese caso, el revisionismo del "Holocausto" no es necesario para que el nacionalismo alemán y austriaco surja de nuevo de entre las llamas.

     Nada impide a los nacionalistas alemanes o austriacos decir:

«Si las lecciones del "Holocausto" son que el genocidio es malo y que la mejor defensa contra el genocidio es tener el propio Estado, entonces pensamos que esa lección se aplica a nosotros también. Nosotros dejaremos de existir como pueblo si no tenemos el control de nuestras propias fronteras y destinos. Es tiempo para un nuevo nacionalismo. Simplemente rechazamos ligar nuestro destino a lo que sucedió en la Segunda Guerra Mundial. Estamos por sobre ello. Hemos seguido adelante. Los judíos ya no están siendo sometidos a un genocidio activo y en curso, pero nosotros sí».

     De ese modo, si el objetivo de alguien es la verdad histórica sobre el "Holocausto", rehabilitar el Nacionalsocialismo y el Tercer Reich, o limpiar al pueblo alemán de los libelos de sangre, entonces el revisionismo del "Holocausto" tiene perfecto sentido. Ninguna otra cosa realmente lo tendrá. Pero si el objetivo de alguien es el Nacionalismo Blanco, el revisionismo del "Holocausto" no es necesario.


El "Holocausto" y el Poder Judío

     Aquellos que sostienen que el revisionismo del "Holocausto" es un componente necesario del Nacionalismo Blanco, por lo general afirman que el "Holocausto" es el fundamento del régimen post-Segunda Guerra Mundial de genocidio anti-Blanco.

     El "Holocausto" realmente es la fuente principal de la culpa Blanca, la principal herramienta para estigmatizar la conciencia nacional y étnica Blanca.

     ¿Cuáles son las "lecciones" del "Holocausto"? El "Holocausto" es usado, simultáneamente, para justificar el racismo judío, el nacionalismo judío y la auto-afirmación judía, y para estigmatizar el racialismo, el nacionalismo y la auto-afirmación de los Blancos.

     Así, razonan algunos Nacionalistas Blancos, si las principales afirmaciones sobre el "Holocausto" pudieran ser refutadas —si el número de víctimas pudiera ser disminuído, si las cámaras de gas homicidas pudieran ser expuestas como un mito, etc.—, entonces todo el fraude y la extorsión sistemática de la culpa anti-Blanca se derrumbaría.


Pero ¿Es Verdadero Esto?

     Los revisionistas han estado desmenuzando las afirmaciones del "Holocausto" desde 1945. Las cabezas reducidas, el jabón humano y las pantallas de lámpara humanas han sido silenciosamente retirados. Las cámaras de gas homicidas han emigrado desde Alemania y Austria a Polonia. Las cifras de muertos en sitios individuales han sido corregidas a la baja. Cientos de falsos recuerdos y testimonios han sido desenmascarados. Y todas estas conclusiones han sido aceptadas por los historiadores de la corriente principal.

     Sin embargo, ¿ha disminuído esto el poder cultural del "Holocausto" sobre los Blancos? Tal vez esto ha hecho un poco más lenta la aplanadora, pero, de lo que veo, todavía nos está aplastando. Además, no veo ningún efecto sobre la hegemonía cultural y política judía más amplia, que nunca ha sido más fuerte.

     Por supuesto, si los revisionistas pudieran anotarse un golpe importante —si, por ejemplo, ellos tuvieran razón acerca de las cámaras de gas en Auschwitz—, no habría ninguna duda de que el establishment judío sufriría una vergüenza considerable y la pérdida de credibilidad y prestigio a los ojos de los Blancos. Aquello ciertamente no podría hacer daño al Nacionalismo Blanco. ¿Pero realmente constituiría eso un golpe decisivo contra el poder judío?.

     Pienso que no, por los siguientes motivos:

     • Primero: como Mark Weber ha señalado [1], el poder cultural y político del "Holocausto" no es el fundamento del poder judío, sino que es una expresión del poder judío preexistente. Antes de la Segunda Guerra Mundial, los judíos ya tenían una enorme cantidad de poder en Estados Unidos: el suficiente poder para arrastrar a Estados Unidos a dos Guerras Mundiales, por ejemplo. El poder judío estaba basado en la sobre-representación en la banca, los negocios, la legislación, la política, la academia, y los medios de entretenimiento y de noticias.

[1] http://www.ihr.org/weber_revisionism_jan09.html

     Si el "Holocausto" repentinamente perdiera su potencia como un instrumento de intimidación moral, los judíos ciertamente tienen el talento, el dinero, el poder y la disposición hostil para forzar uno nuevo sobre nosotros. Los Blancos nunca seremos libres hasta que identifiquemos y derrotemos las verdaderas fuentes del poder judío. Y desde aquel punto de vista, el enfocarse demasiado en el "Holocausto" es superfluo y puede funcionar como una distracción. El "Holocausto" es como la capa roja del torero. Nosotros los toros tenemos que dejar de atacar la capa y comenzar a concentrarnos en el hombre que la maneja.

     • Segundo: las cifras de muertes del "Holocausto" nunca van a ser revisadas hasta que se reduzcan a cero. En una guerra en la cual murieron innumerables personas inocentes de todas las naciones, innumerables judíos inocentes efectivamente murieron también, y en último término eso es todo lo que el "Holocausto" necesita para sobrevivir. Las cámaras de gas, la intención genocida y todo lo demás, podrían ser dejados de lado, pero la pobre pequeña Ana Frank y muchos otros como ella todavía estarían muertos.

     • Tercero: la compasión por las inocentes víctimas judías que nuestra gente siente no será cambiada, incluso si ellos son convencidos de que muchos sobrevivientes del "Holocausto", juntamente con las potencias Aliadas, explotaron aquellas muertes por ganancia política y financiera y las embellecieron con escandalosos libelos de sangre contra el pueblo alemán. Las víctimas no dijeron ninguna mentira sobre el "Holocausto" (jabón, pantallas de lámpara, etc.). Los sobrevivientes lo hicieron. Los gobiernos Aliados lo hicieron. La dirigencia judía lo hizo. Pero los hombres muertos no cuentan cuentos.

     • Cuarto: si muchas afirmaciones clave del "Holocausto" se demostrase que son falsas, los sobrevivientes del "Holocausto" todavía podrían presentarse como víctimas, esta vez de las potencias Aliadas que inventaron las atrocidades alemanas para justificar retroactivamente sus propios crímenes de guerra. Los judíos que fueron engañados para que pensaran que sus familias enteras habían sido exterminadas bien podrían haber perdido la oportunidad de encontrar a sus seres queridos porque ellos creyeron que estaban muertos.

     Eso sería realmente un inesperado golpe de suerte político para los judíos, porque ellos han trabajado muy duro para hacer que todos los Blancos sientan una falsa culpa por el "Holocausto", incluyendo a los ciudadanos de las potencias Aliadas que llevaron el "Holocausto" hasta su final. Sin embargo, si los Aliados fabricaron elementos clave de la narrativa del "Holocausto", entonces ellos realmente serían culpables de un gran crimen contra los judíos, abriéndose enormes nuevas perspectivas para las compensaciones.

     • Quinto: el "Holocausto" puede ser la obsesión de culpabilidad anti-Blanca más útil para los judíos —ya que simultáneamente apoya el nacionalismo de ellos y debilita el nuestro—, pero ciertamente no es la única. Hay muchísimos Blancos que están alegremente degradándose e inmolándose por crímenes históricos tales como la esclavitud de los Negros, la conquista y despojamiento de pueblos indígenas alrededor del globo, e incluso por el exterminio de innumerables especies animales. Algunos Blancos parecen casi impacientes de creer que nuestros antepasados exterminaron a los Neanderthal, de modo que ellos pueden sentirse culpables sobre eso también. Por supuesto, sería deseable aclarar el registro histórico en todos estos asuntos, pero el verdadero problema aquí es moral.


Las Raíces Morales de la Decadencia Blanca

     Es la grandiosa propensión de nuestra propia gente hacia la culpa colectiva y la auto-degradación la fuente última del poder del "Holocausto" sobre nosotros. Ninguna cantidad de propaganda judía podría vendernos las "lecciones" del "Holocausto" si no estuviéramos dispuestos a comprarlas [2]. El verdadero problema del "Holocausto" es moral y psicológico, y el revisionismo histórico simplemente no se hace cargo de ello. Éste es un problema que sólo puede ser abordado mediante medios morales y psicológicos. A menos que tratemos con la verdadera raíz del problema, los Blancos estarán dispuestos a degradarse y arruinarse a sí mismos por 600.000 judíos muertos así como por más de seis millones.

[2] http://www.theoccidentalobserver.net/2011/06/guilt-tripping-the-europeans/

     El hecho de que el problema último radique en nosotros mismos no exonera de culpa, sin embargo, a la comunidad judía organizada por explotarlo para servir a malos fines.

     Sólo para ser claros, no me estoy oponiendo al sentimiento de simpatía con las víctimas de la injusticia. Tampoco me opongo a sentir vergüenza por el propio mal comportamiento de uno o de los demás, sobre todo el de aquellos que actúan en nombre de uno. Éstos son signos de salud moral.

     A lo que me opongo es a la culpa colectiva y a la expiación colectiva: a la idea de que los Blancos hoy son colectivamente culpables por lo que los Blancos han hecho en el pasado, y de que deben expiar colectivamente aquellos crímenes. Creo que hay bienes y males colectivos. Estoy a favor del orgullo colectivo y la vergüenza colectiva. Pero no creo en la culpa colectiva. Los individuos sólo son culpables de las cosas que ellos hacen, incluso cuando los individuos actúan en grupos. Es perfectamente razonable sentir compasión y vergüenza por la extinción del pájaro Dodo o el pingüino Auk. Pero no soy culpable de acciones emprendidas por otros mucho antes de que yo naciera.

     Una de las manifestaciones más repugnantes pero menos dañinas de culpa y expiación colectivas es la publicación de disculpas colectivas por males pasados. Al rey de España, por ejemplo, se le solicitó que pidiera perdón por la Reconquista, es decir, por la destrucción de la conquista mora de España. Un pueblo sano habría respondido a tal insolencia con risa (y habría arrojado a quienquiera que sugiriera aquello al fondo de un pozo, por añadidura). Después de todo, ¿dónde está la disculpa mora por su Conquista?.

     Así es que tenemos a ese grupo de cristianos Blancos que marcharon por ahí llevando cadenas y yugos usados en la custodia de los Negros para pedir perdón por la trata de esclavos. Por supuesto, los musulmanes, los judíos y los negros africanos no sintieron ninguna necesidad de pedir perdón por los papeles de su gente en el comercio de esclavos.

     Es esta mentalidad la que ha permitido que los judíos formen el "Holocausto" como una especie de fetiche moral ante el cual los Blancos se encogen como vampiros ante la cruz.

     El efecto moral y psicológico de la culpa colectiva es la desmoralización colectiva y el auto-odio, lo cual conduce a la pérdida de un destino colectivo. Ya no pensamos que el mundo es un mejor lugar debido a nuestra gente, ni que tengamos algo bueno con lo cual contribuír al universo.

     Podría escribirse un libro entero acerca de las consecuencias de la desmoralización Blanca. Creo que aquélla es un factor en todo, desde los disminuídos índices de natalidad, pasando por el mestizaje, hasta nuestra disposición a someternos a la fastidiosa "música" de los Negros.

     Pero la consecuencia más importante de la desmoralización Blanca es nuestra falta de voluntad para ponernos de nuestro propio lado en los conflictos étnicos con cada otro grupo en el planeta. Y, como Michael Polignano ha argumentado tan lógicamente [3], rechazar tomar el propio partido en un conflicto étnico es el camino al despojo colectivo y a nuestra extinción. (Es por esto que nuestros enemigos promueven tales actitudes en primer lugar).

[3] http://www.counter-currents.com/2010/09/taking-our-own-side-2/

     Nuestra moralidad nos ha puesto enfermos, putrefactos, débiles y despreciables, y sólo una revolución moral, aquello que Nietzsche llamó una transvaloración de los valores, nos salvará. No es éste el lugar para explorar totalmente aquella transvaloración, pero mencionaré cómo esto está relacionado con la cuestión del "Holocausto".


Revisionismo versus Transvaloración

     El revisionismo del "Holocausto" no sólo deja de tratar con las raíces morales del problema, sino que realmente las refuerza de manera sutil. Tanto los promotores del "Holocausto" como los revisionistas comparten una premisa común: Si el racismo Blanco, el nacionalismo, la auto-afirmación, etc. condujeron al "Holocausto", la trata de esclavos, las leyes Jim Crow, etc., entonces ellos son el mal. Los revisionistas no cuestionan la parte moral de esta premisa: ellos simplemente cuestionan los hechos.

     Pero la respuesta más fundamental es negar la premisa moral: No hay nada incorrecto con el racismo blanco, el nacionalismo y la auto-afirmación. Éstos no necesariamente entran en conflicto con los intereses legítimos de otros pueblos, y en los casos en que nuestros intereses entran en conflicto con los de ellos, es absolutamente correcto ponerse de nuestro propio lado. Atacar la dimensión moral del problema es como cortar el tronco de un árbol, mientras que el revisionismo es parecido a simplemente recortar las ramas.


¿Cuánto Debería Importar el Pasado?

     Hay un sentido en el cual el pasado simplemente no importa a un pueblo de suficiente vitalidad y destino. Sí, deberíamos honrar nuestra herencia. Sí, deberíamos aprender de la Historia. Pero ningún pueblo sano debería permitir que el pasado se convierta en un peso muerto que le impida perseguir un mejor futuro.

     Desde el punto de vista de un organismo vital, la memoria debería ser tan selectiva como el proceso digestivo, que separa los nutrientes de los venenos y la escoria, absorbiendo los nutrientes y excretando —es decir, olvidando— el resto tan rápidamente como sea posible.

     Los individuos que tienen una larga memoria para las cosas negativas, como la gente con intestinos lentos, se ponen enfermos al retener los desperdicios que deberían ser excretados. Lo mismo es verdadero para pueblos enteros. Los grandes hombres y los grandes pueblos necesitan tener una capacidad para olvidar lo negativo, de manera que ellos puedan seguir con vida.

     Mientras más grande es la memoria, más pequeño es el hombre, es decir, mientras más largo es el recuerdo de las ofensas, más pequeña y más enferma es el alma. Mientras más grande es el pasado, más pequeño es el futuro, es decir, mientras más atado está uno al pasado —especialmente a las cosas negativas del pasado—, menos vitalidad tiene uno, y menos capacidad de proyectar un futuro.

     Y, para llevar la analogía un paso adelante, la gente que constantemente regresa a lo negativo del pasado trata de hacer que usted coma el equivalente psíquico del excremento. Ellos están tratando de envenenarlo a usted. Ellos no tienen en su corazón los mejores intereses de usted.

     Por cierto, está bien poner en claro el registro histórico. Pero desde el punto de vista del proyecto existencial y práctico de asegurar la existencia de nuestra gente, no es necesario, porque los meros hechos históricos, no importa cuáles sean, nunca deberían desalentarnos.


El "Holocausto" desde el Punto de Vista Blanco

     Parte del poder del "Holocausto" es la idea de que aquél es el mayor crimen de la Historia, la peor cosa que haya sucedido alguna vez. Ésta es una afirmación de hechos, que puede ser fácilmente refutada. Lenin, Stalin y Mao, cada uno mató a más de seis millones de personas. (No menos de 15 millones de personas murieron en la URSS bajo el mando de Lenin, durante la revolución y guerra civil, antes de que Stalin subiera al poder).

     Juguetear con las cifras totales de muertes del "Holocausto" es obviamente relevante para determinar dónde calza el "Holocausto" en la jerarquía de las atrocidades humanas. ¿Viene él antes o después de los millones de civiles alemanes muertos durante y después de la Segunda Guerra Mundial por las potencias Aliadas?. ¿Cómo está relacionado esto con los 1,5 a 4 millones de personas que murieron durante la hambruna bengalí de 1943, provocada por los británicos?. ¿Cómo se compara esto con los aproximadamente dos millones de armenios, asirios, kurdos y griegos que fueron muertos por los turcos entre 1915 y 1920, o con el 1,7 millón de camboyanos que fueron asesinados por Pol Pot desde 1975 hasta 1979?.

     Pero desde un punto de vista judío, tal ajuste es irrelevante, porque si el número de víctimas es seis millones ó 600.000, el "Holocausto" es todavía la peor cosa que alguna vez haya sucedido a los judíos.

     El problema es que los judíos han conseguido que el resto de nosotros acepte la visión judía del "Holocausto" como la única visión, la visión de la "Humanidad", lo que para un judío quiere decir sólo los judíos, pero para los Blancos significa cada uno. Los Blancos tenemos que desarrollar nuestra propia perspectiva acerca del "Holocausto".

     Desde un punto de vista humano general, las cifras del "Holocausto" son irrelevantes también, porque incluso si 16 millones de judíos hubieran perecido en la Segunda Guerra Mundial, aquello ciertamente no sería la peor cosa que alguna vez le haya ocurrido a la raza humana. Ese calificativo se lo adjudicaría el comunismo.

     Desde un punto de vista Blanco, las cifras del "Holocausto" son irrelevantes también, porque la peor cosa que le haya ocurrido alguna vez a nuestra raza, también ha reclamado mucho más que seis millones de vidas. Aquello sería el surgimiento del poder judío sobre los Blancos, siempre y dondequiera que esto haya ocurrido, incluyendo el comunismo en la URSS y Europa del Este, la entrega de Estados Unidos a la Primera Guerra Mundial, el desempeño de un crucial papel en la instigación de la Segunda Guerra Mundial, y el desempeño de un importante rol en el establecimiento del sistema de posguerra en el cual los bajos índices de natalidad Blancos y la inmigración de hombres de color que se reproducen rápidamente amenazan a los pueblos Blancos en todo el mundo, con su desposesión política, su destrucción cultural, y, si continúan las actuales tendencias, la extinción biológica.

     Pero incluso si el "Holocausto" fuera la peor cosa que alguna vez haya ocurrido, 1) no es nuestra culpa, y 2) tenemos nuestro propio lento y en curso genocidio del cual preocuparnos. De este modo, al final, ¿realmente importan los números a un pueblo con voluntad para tener un futuro?.


¿Podría Ocurrir Realmente "Otro Holocausto"?

     La lección del "Holocausto" más urgentemente promovida es que los Blancos no deberían contemplar separarse de los judíos nunca más, no sea que ello conduzca a "otro Holocausto". Pero esto realmente no puede deducirse.

     ● Primero, si esto realmente fuera un asunto de "nosotros o ellos", cualquier pueblo sano tomaría su propio partido.

    ● Segundo, los judíos han sido expulsados muchas veces de tierras Blancas, y no todas esas expulsiones resultaron en masacres. En realidad, algunas de ellas probablemente impidieron masacres.

     ● Tercero, los judíos ahora tienen algún lugar donde ir: una patria que no les negará refugio.

     ● Cuarto, Israel tiene cientos de armas nucleares que disuadirán con eficacia cualquier futura masacre de judíos.

     El tiempo nunca ha sido mejor para que los Blancos nos separemos de los judíos.


Revisionismo y Retórica

     Desde un punto de vista práctico y político, el revisionismo del "Holocausto" es un modo bastante torpe de tratar con la cuestión del "Holocausto".

     Imagine que usted protesta por algún mal que ha sido hecho por judíos y que a usted se le dice que los judíos tienen derecho a hacer aquello por causa del "Holocausto". ¿Masculla usted que el "Holocausto" es un "fraude" y luego comienza a cuestionar las cifras, o simplemente dice usted: "Dos errores no hacen un acierto"?.

     Imagine que usted está repartiendo literatura anti-inmigración y aparece alguien que le dice: «Lo que usted está haciendo es precisamente lo que condujo al "Holocausto"». ¿Saca usted a colación el Informe Leuchter, o usted simplemente dice: «A menos que no frenemos la inmigración, la gente Blanca no tiene ningún futuro en este país, y eso es genocidio también. Estamos luchando contra nuestro propio "holocausto"»?.

     La primera respuesta es moral. La segunda puede ser caracterizada como política. Por regla general, los argumentos morales y políticos son más convincentes que los argumentos históricos o científicos, porque estos últimos requieren un conocimiento especializado y explicaciones larguísimas, mientras que los primeros pueden ser concisamente formulados y usar como fuente las intuiciones morales y políticas comunes; y generalmente las intuiciones morales de la gente son más sanas que la moral tóxica repartida generosamente por las iglesias, las escuelas y los medios de comunicación.


La Verdadera Lección del "Holocausto"

     Generalmente la "lección" del "Holocausto" se reduce a lo siguiente: el racismo, el nacionalismo y la auto-afirmación de los judíos están bien; y el racismo, el nacionalismo y la auto-afirmación de los Blancos son malos. El defecto de esta posición no tiene nada que ver con hechos históricos. Esto es simplemente el deslumbrante doble estándar moral, que es la esencia de la moralidad tribal judía [4]. La posición es absolutamente coherente con moral judía de "vive y deja morir", ya que ambos lados del doble estándar benefician a los judíos.

[4] http://www.theoccidentalobserver.net/2012/07/traditional-jewish-ethics/

     La respuesta Blanca debería ser, para los principiantes, señalar el doble estándar. Pero uno no puede detenerse allí, en una postura de universalismo ingenuo y penoso. También habría que indicar que los judíos son completamente conscientes de tales dobles estándares y que están completamente contentos con ellos: aquéllos son esenciales para la perspectiva moral judía. Los judíos son gente moralmente diferente, y tenemos que reconocer esto.

     Pero la respuesta no consiste en adoptar nuestra propia versión de la ética judía —predicar el universalismo para ellos mientras practicamos el etnocentrismo para nosotros— por al menos seis motivos:

     • Primero, los judíos no son tan estúpidos como los Blancos, de modo que ellos nunca lo comprarían.

     • Segundo, los judíos pueden permitirse mantener dobles estándares morales porque ellos tienen el poder de hacerlos trabajar para ellos. Los Blancos no tienen aquella clase de poder, así que no hay nada que ganar al sacrificar nuestra consecuencia.

     • Tercero, nuestros congéneres Blancos tienen una fuerte predisposición hacia el universalismo [5], y despreciarlo hace nuestra tarea mucho más difícil.

[5] http://www.theoccidentalobserver.net/2011/03/on-the-western-tendency-to-moral-universalism/

     • Cuarto, los Blancos tienden a indignarse por las violaciones a la universalidad y la reciprocidad. ¿Por qué no canalizar toda aquella indignación hacia nuestros enemigos más bien que compartirla entre nosotros mismos?.

     • Quinto, filosóficamente hablando, el etnocentrismo, el etno-nacionalismo y la auto-afirmación étnica son principios completamente universalizables. Ellos pueden ser aceptados por todos los pueblos. La Nueva Derecha significa etno-nacionalismo para cada uno.

     • Finalmente, los judíos han invertido mucho en educación y conciencia acerca del genocidio. ¿Por qué no hacemos que aquello trabaje para nosotros, para un cambio?.

     Si la lección del "Holocausto" es que los pueblos necesitan sus propios Estados, su orgullo étnico y la separación étnica a fin de ser preservados del genocidio, entonces los Blancos tienen que exigir que este principio sea aplicado a nosotros también, ya que aunque los judíos nunca hayan estado más seguros —con su etno-Estado que se sienta sobre una montaña de armas nucleares—, los Blancos en todas las naciones están enfrentados a declinantes índices de natalidad y prolíficas poblaciones de invasores no-Blancos, una tendencia incompatible con nuestra supervivencia a largo plazo. Eso es genocidio también, como lo ha definido Naciones Unidas. El Nacionalismo Blanco es en su conjunto acerca de la resistencia al genocidio de los Blancos.

     Los seguidores del mantra de Bob Whitaker han hecho una importante contribución al Nacionalismo Blanco al introducir el meme del genocidio Blanco por todas partes en la cultura. Claramente ellos entienden que ellos tendrán un mayor impacto construyendo una conciencia acerca del genocidio más bien que tratando de mordisquear sus bordes con el revisionismo del "Holocausto". Y uno puede hacer esto con toda seriedad, porque, después de todo, el genocidio realmente es malo.


¿Por Qué Es Criminalizado el Revisionismo?

     El revisionismo del "Holocausto" es ilegal en 17 países [6], y van en aumento. En Francia, Jean-Marie Le Pen, Roger Garaudy, Jean Plantin y Robert Faurisson han sido encarcelados y/o multados por revisionismo del "Holocausto". En Alemania, Ernst Zündel, Germar Rudolf, Sylvia Stolz, Horst Mahler, Dirk Zimmerman y el obispo Richard Williamson han sido encarcelados y/o multados. En los casos de Zündel y Mahler, ellos fueron condenados a cinco años. En Suiza, Jürgen Graf, Gerhard Förster y Gaston-Armand Amaudruz han sido encarcelados y/o multados. En Austria, David Irving y Wolfgang Fröhlich han sido encarcelados, este último durante seis años. Otros han sido forzados al exilio.

[6] http://en.wikipedia.org/wiki/Laws_against_Holocaust_denial

     Uno podría sostener que nadie prohíbe lo que no teme, y de esa manera, si el revisionismo del "Holocausto" es prohibido, debe ser temido por nuestros gobernantes. Uno podría plantear el mismo argumento acerca de los asaltos criminales, las bombas, los incendios provocados, la pérdida de empleos, el acoso profesional y la exclusión social a los cuales los revisionistas del "Holocausto" también han sido sometidos.

     Pero el hecho de que el revisionismo del "Holocausto" sea perseguido, todavía no implica que se trate de un componente necesario o eficaz del Nacionalismo Blanco. Además, el temor no es el único motivo para la persecución. El odio probablemente desempeña un papel aún mayor. El "Holocausto" es un tema altamente emocional entre judíos, y por ello el revisionismo sería probablemente perseguido incluso si no tuviera ninguna conexión con ninguna agenda política particular y no amenazara a ningún poder político. En efecto, los revisionistas del "Holocausto" que no tienen ningún lazo con el Nacionalismo Blanco también han sido perseguidos. Finalmente, si los Nacionalistas Blancos que no se vinculan ellos mismos al revisionismo del "Holocausto" llegan a ser más eficaces (como pienso que lo serán), entonces ellos podrían tener persecuciones aún peores en espera.


Conclusión

     Para resumir, he sostenido que los Nacionalistas Blancos tienen que tratar con el problema del "Holocausto". He sostenido que la raíz del problema es la disposición de nuestra gente a aceptar una culpa inmerecida y a castigarnos a nosotros mismos por ello. El problema, en resumen, es psicológico y moral, no histórico. Así, el revisionismo del "Holocausto" no es la respuesta. No es necesario para el Nacionalismo Blanco. A lo sumo, puede complementar un argumento esencialmente moral para el Nacionalismo Blanco. En el peor de los casos, nos distrae de tratar con las raíces más profundas del poder judío y de la debilidad Blanca.

     Deseo terminar con unas palabras de Jonathan Bowden, que ha sido una importante inspiración para lo que he escrito aquí. Cuando a un exponente del renacimiento Blanco se le pregunta: "Bien, ¿cual es su opinión de la Shoah [= "Holocausto"] entonces?", Bowden recomienda simplemente contestar: "Hemos pasado por encima de aquello" [7], significando que lo hemos superado, que estamos avanzando, que el futuro llama, que somos una gente que desea tener un futuro otra vez, y que reconocemos que el "Holocausto" está siendo usado para abortar aquel futuro.

[7] http://www.counter-currents.com/2012/05/revisionism/

     Ante la réplica: «¿Qué quiere decir con que usted ha "pasado por encima" de ello?; ¿está usted minimizando su importancia para la Humanidad?», Bowden aconseja responder: "¡Estamos minimizando su importancia para NUESTRA forma de Humanidad!".

     Lamento que yo no pueda preguntar a Bowden qué quiso decir con "nuestra forma de Humanidad". Obviamente él se está refiriendo a la gente Blanca. Pero, si él lo sabía o no, creo que se está refiriendo sólo a un subconjunto de los Blancos.

     Hoy, los Blancos en conjunto son una raza sin un futuro. Los Nacionalistas Blancos desean salvar a nuestra gente, pero la triste verdad es que no podemos salvarlos a todos ellos. Somos demasiado pocos, la pudrición es demasiado profunda, y la hora es demasiado tarde.

     Así, a fin de cuentas, no estamos tanto salvando a nuestra gente como llegando a ser una nueva gente. Por lo tanto, "nuestra forma de Humanidad" consiste específicamente en Blancos que, mediante una revolución nietzscheana en los valores, han vencido el poder judío y la debilidad Blanca en sus raíces, convirtiéndose así en Blancos que, una vez más, tienen un futuro.–







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