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domingo, 21 de junio de 2015

John Kaminski - Dígale Adiós a la Eternidad



     La parte 61 de la serie What's That Ticking Sound que está albergada en el sitio de John Kaminski johnkaminski.info es el texto que se presenta aquí en castellano. Son reflexiones acerca de cómo la consideración de la inevitabilidad de toda muerte puede conducir a una distinta apreciación de la vida en sociedad y a una modificación de conductas.

Dígale Adiós a la Eternidad
por John Kaminski
12 de Agosto de 2011



Si usted realmente cree, ello no será un problema


     ¿Usted piensa que las cosas son malas ahora? El Corexit [un dispersante del petróleo derramado] rezumando metano y causando cáncer pulmonar a través de toda la costa del Golfo de Méjico. Lluvia radiactiva en la ciudad de Oklahoma. Condones repartidos a niños de cuarto grado. Vigorosos cyborgs estadounidenses exterminando asiáticos... no, espere: cabezas de turbante... a todo lo largo de la media luna de Mahoma; y el Alzheimer y otras nuevas enfermedades diseñadas que contienen dispositivos de control nanotecnotrónicos cayendo desde los chemtrails; Presidentes robóticos que explican por qué ellos tienen que saber lo que hay en vuestra cuenta bancaria...

     No, hay abundancia de cosas peores por venir. Fukushima fue sólo un adelanto de su sabor. Después del fabuloso éxito de la operación psicológica del 11-S, ellos comprenden que pueden salirse con lo que quieran, y sus confiables medios de comunicación cerrados de mente borrarán el mal sabor de estas cosas de la mente de cada uno. O al menos lo intentan.

     Pero no hemos visto todavía el acontecimiento tectónico realmente grande, a la escala de lo que creó aquellos agrestes acantilados en la costa Oeste, los desastres de enorme magnitud que ahora sabemos que son posibilitados y exacerbados por el programa HAARP, otro conveniente recurso judío, tal como la energía nuclear. No hemos visto la plaga realmente grande que nuestro Gobierno está ocupado creando para nosotros en Fort Detrick. Y aunque hayamos visto la contaminación completa del aire que respiramos y del agua que bebemos, no hemos experimentado aún la destrucción y la reorganización del suministro de dinero, y el estrago salvaje que precipitará, o la invasión legal de EE.UU. por los chinos para reclamar físicamente la propiedad que ellos ya poseen, entre otros desastres próximos previstos.

     No hemos visto la versión del Gobierno de la invasión alienígena, tampoco, aparte de seductoras demostraciones en el cielo financiadas por el presupuesto negro durante todos estos muchos años. Pero estamos en el punto donde incluso citar principios constitucionales es un delito que potencialmente merece la pena de muerte conforme a nuestras convenientes nuevas leyes de Seguridad Interior, el último clavo en el ataúd hecho por los judíos de la libertad de expresión de Estados Unidos.

     Pero estos y otros escollos, ni tampoco la próxima expansión exponencial de la conciencia, son para nada minúsculos, aun cuando se los compare al gran ajuste que los sobrevivientes del Apocalipsis "ya pronto sobre nosotros" van a tener que hacer.

     Antes que nada, vamos a tener que decirle adiós a la eternidad. Y aquél será el episodio más grande y más doloroso en la historia de la Humanidad que habrá ocurrido alguna vez. El gemido de dolor cuando esta epifanía golpee al mundo a un nivel general y ubicuo durará tanto tiempo y dolerá tanto que hará que todos los desastres anteriores parezcan meras pesadillas en la historia clínica de los maníaco-depresivos. Pero como una costra que es sacada de una herida, éste será el primer paso esencial en la historia de la Humanidad orientado hacia una cordura real.

     El concepto que usted tiene de la vida eterna está a punto de serle arrebatado, para siempre.

     El mundo entero funciona sobre una simple mentira: Crea toda esta plasta y usted no morirá, nunca. ¿Quién puede resistir a este seductor señuelo? Se trata del deseo humano número uno, algo acerca de lo cual cada uno en el mundo suspende su pensamiento crítico. ¿Y usted sabe por qué? Porque cada uno sabe que se trata de una mentira, una situación que no tiene ninguna solución, excepto por el énfasis de fe ciega sobre los ciegos.

     El resultado de todo esto, sin embargo, es la corrupción completa de cada institución humana, porque el marco para todo pensamiento está basado en un modelo de inmortalidad, que es una cosa única e inmutable en el universo entero que absolutamente no existe. Todo lo que vive debe morir. La ignorancia deliberada y la evasión de esta realidad son absolutamente la causa exacta de todo lo que aflige al mundo, en la medida en los humanos tienen un efecto sobre el planeta. Es por esto que todo parece puesto de arriba abajo.

     Este demencial objetivo no puede producir nada más que corrupción e hipocresía. Por este mismo camino está la razón de por qué la gente que piensa hacer tanto bien hace tanto mal. Ernest Becker lo dijo claramente: "El heroísmo cósmico es una fantasía auto-destructiva". Él también tenía razón en esta otra frase, que contiene una premonición que usted definitivamente no entiende totalmente: "La producción material es el mayor mal en la historia humana".

     Entre las manifestaciones descabelladas de este patológico modo de pensar está la noción de Realeza, donde algunas personas en la sociedad de hoy afirman descender de reyes antiguos, quienes por sus títulos nobiliarios estuvieron de alguna manera relacionados con Dios o con sus ayudantes, y que dicha conexión les da el derecho de gobernar sobre otra gente. Ya que todos los mitos religiosos sólo pueden ser por definición historia ficticia, cualquier reclamación de Realeza es falsa en el sentido espiritual, ya que todas estas tradiciones religiosas existentes están basadas en tradiciones robadas y mentiras fabricadas.

     Por supuesto todos los linajes Reales fueron o comprados totalmente o infiltrados por las tropas judías de los Rothschild hace mucho, hasta el punto de que hoy la familia Real británica es completamente judía desde múltiples ángulos, y todos los otros monarcas en el mundo tocan un segundo violín para esta la más poderosa entidad corporativa, lo admitan ellos o no.

     En mi opinión, las personas que le dicen a usted que ellas saben lo que Dios dice o lo que Dios hace, son la forma más baja de la vida humana en este planeta, porque Dios es sólo el eco del pensamiento que rebota desde la pared impenetrable de la muerte, y, por definición, no puede ser nada más SINO una proyección humana. Sin embargo, el planeta nos ha ayudado a mantenernos vivos. Si sólo lo escucháramos, nos mantendríamos vivos. Pero no lo hacemos, porque estamos perdidos en nuestras propias abstracciones, todo causado por la fetichización del temor a la muerte como se manifiesta en los rituales religiosos y sus declaraciones pseudo-morales.

     Nosotros los humanos somos la mejor forma de vida en el universo, la única especie en el planeta Tierra a la que se le ha dado el honor de proteger cada forma de vida en todas partes. Ahora, ¿quién fue el que le dijo algo distinto?.

     ¿Qué hombre judío le dijo que usted era gobernado por una criatura omnipotente desde allá arriba? Jesús. ¿Qué hombre judío le dijo que en el fondo de todo usted era sólo un maníaco sexual criminal que molesta sexualmente a sus propios hijos? Freud. ¿Qué hombre judío robó toda su información de otros y luego fue promocionado por los medios judíos de comunicación como el mayor genio de todos los tiempos? Einstein.

     Y como resultado de todo esto e infinitos otros actos de perfidia, nos encontramos indefensos y muriéndonos de hambre frente al encarcelamiento del Estado benefactor y la educación de esclavos zánganos, prisioneros de un malévolo candado mental durante nuestras vidas enteras.

     Todo porque aspiramos a una mentira. Sí, yo sé, es fácil para mí decir esto, pero asumirlo en vuestra vida, internalizarlo e incorporarlo en vuestra propia mentalidad, cambiaría cada cosa que sucede en el mundo, y reduciría enormemente el número de vidas perdidas debido a la hipocresía.

     No intento ponerme más grandiosamente melodramático de lo que ya lo soy, pero todos estos actos ritualizados que tratan de matar nuestras propias muertes mediante la muerte de otros, son sólo una absurda parodia de nuestro propio miedo a la muerte más bien que la aceptación de su inevitabilidad, lo que aumentaría enormemente nuestros niveles de compasión por otros, porque comprenderíamos que cada uno está en el mismo barco que nosotros, bajo la amenaza de una sentencia de muerte que es tan natural como la salida y la puesta del Sol.

     Entendiendo que nuestra vida eterna es cuidada apropiadamente por la procreación, las acciones correctas y la creación de ideas beneficiosas duraderas, y que la verdad de la sinceridad y las convicciones de uno sólo es validada por la presencia inevitable y comprensible de la muerte, la paz vendrá al mundo, y finalmente comenzará el entendimiento universal y el amor, que es el destino humano para proyectar en el universo.

     Ya sea Enoc en la nave espacial de los siete cielos, o pequeños ETs grises de Zeta Reticuli haciéndose pasar por Testigos de Jehová en su puerta, o salvajes gesticulaciones evangélicas acerca de Jayhooshawoowah, realmente me disgusto cuando algún idiota trata de decirme a qué se parece el estado después de la muerte, o sobre las muchas vidas que ellos han vivido, y, realmente, consigno todas esas historias a la misma categoría.

     En primer lugar, ¿quiénes son ELLOS (los representantes de falsas tradiciones de control mental) para decirme A MÍ (certificado pseudo-historiador y un tipo completamente irascible) lo que DIOS dijo acerca de algo, considerando la estúpida y penosa historia de sus sagrados fraudes y falsificaciones y su exterminación despiadada de todos los argumentos competidores?.

     Dios, o, perdóneme, D--s, dijo a un montón de judíos que ellos podían matar y robar a cualquiera de alguna manera, siempre y cuando ellos besaran su sagrado trasero. Los cristianos son tan estúpidos que ni siquiera comprenden que ellos están haciendo lo mismo, sólo que de un modo más amable y moderado.

     Esto es lo que quise decir acerca de suspender su pensamiento crítico en materia de creencias. No lo haga. Dicho camino entraña destrucción. Y ahora mismo, es un camino que está demasiado cerca.

     Me irrita sobremanera cuando contemplo a los tontos que tratan de darme consejo espiritual, porque cada uno de ellos ha salido sólo para hacer un dólar. ¿Quiénes son ellos y quién soy yo para saber lo que Dios dice, excepto mediante los canales íntimos de mi propio corazón? Y por lo tanto, lo que yo percibo que Dios es, por la vida en este maravilloso planeta que he tenido el privilegio de visitar, está tan lejos más allá de lo que puedo comprender, que no tengo ninguna duda con respecto a que cuando yo muera, no tendré nada de qué preocuparme porque me voy a casa de donde vine. No necesito ninguna confirmación adicional de esto, y usted tampoco.

     No deje que la gente le venda algo que usted ya posee. Aquello es llamado el síndrome de la Reserva Federal.

     Por favor note que cada vez que alguien le dice que él está citando a Dios, o que está hablando en nombre de Dios, usted está tratando con un mentiroso patológico que no aceptará ningún hecho que discrepe con su modo de pensar culturalmente engendrado, evidenciando todas las decisiones que él toma como tendenciosas, ilusorias y engañosas.

     Entonces, ¿qué pienso en cuanto a abandonar para siempre todos aquellos momentos en tensos vuelos en aviones navales cuando rezaba a Jesús porque los relámpagos eran demasiado amplios, todos aquellos luminosos momentos por las avenidas del pensamiento de Krishnamurti y Bohm, o Dylan Thomas, o Jean Sibelius, aquellos maravillosos momentos de saber que todo está correcto en este regalo que nos ha sido dado?.

     Cuando usted realmente cree, renunciar para siempre no es ningún problema, especialmente después de comprender todas las vidas que ello salvaría, todos los asesinatos inútiles que ello impediría.

     Sólo por hacer esto la Humanidad puede alguna vez evaluar exactamente y abordar sus propios defectos. No hacer esto garantiza que este persistente nivel de virtuosa y descaminada hipocresía conducirá a nuestra extinción.

     Cuando todo está dicho y hecho, cuando usted está totalmente sin municiones ni argumentos, usted puede exclamar frustradamente: "Pero el espíritu nunca muere". Y usted estará absolutamente en lo correcto, gracias a Dios.

     Pero sólo mire las flores. Dios nunca se las prometió para siempre. Sólo los sacerdotes hicieron eso. Sólo se nos concedió una temporada bajo el Sol. Y por eso estaré agradecido mientras la siempre móvil varita mágica del tiempo me permita ser así.

     Simplemente conocer esto le hace a usted tratar mejor a otra gente, y le hace comprender finalmente que, a pesar de todas las diferencias, todo lo que usted alguna vez tuvo en su vida entera provino de ellos.







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