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domingo, 19 de marzo de 2017

Ramón Bau - Nietzsche Visto por un Nacionalsocialista



     El siguiente texto que presentamos aquí de Ramón Bau dice que es un extracto parcial de un artículo aparecido en BLT (Bajo la Tiranía, publicación de CEDADE) en Octubre de 1999. Se trata de algunos apuntes sobre Nietzsche realizados ni por un filósofo ni por un nietzscheano sino simplemente por un NS, cual lo es el propio señor Bau, que ya desde su juventud leyó las obras del insigne alemán.


NIETZSCHE VISTO por
un NACIONALSOCIALISTA
por Ramón Bau, 1999



     "Puede ser que todo esto nos llene de espanto, pero la Naturaleza también tiene algo de espantoso" (Friedrich Nietzsche).

     "Lo peligroso no es Nietzsche sino ponerlo en manos de quien primero no es capaz de dominarse a sí mismo" (Ramón Bau).


     No tendría el valor de escribir sobre el pensamiento de Nietzsche, pues mi único mérito sería haberlo leído con pasión pero sin gran preparación. Pero no es ése el objetivo de este texto.

     Hace años que escucho y participo en los apasionados debates entre nietzscheanos y wagnerianos, entre paganos y cristianos (controversia tremendamente influída por Nietzsche), entre compasión y voluntad de poder, entre débiles y fuertes, en fin, un debate que se inició, guste o no, con las demoledoras palabras de Nietzsche. Y todos, en cada uno de los bandos o posiciones, son buenos nacionalsocialistas. Despejar este contrasentido es uno de los objetivos que pretendo abordar. Pero no el único.

     Abordar a Nietzsche y el Nacionalsocialismo podría hacerse desde dos grandes perspectivas:

—La filosofía de Nietzsche y su relación con la cosmovisión NS.
—Los seguidores de Nietzsche dentro del movimiento alemán NS.

     De ambos temas se han escrito libros y datos, y me parecería superfluo ampliarlos o corregirlos. No me considero suficientemente preparado para ampliarlos ni me interesa corregirlos. Y no me interesa corregirlos, entrar en el debate sobre si se interpreta bien o mal a Nietzsche cuando se le llama nihilista, "nazi", individualista o anti-judío, porque lo ÚNICO seguro en Nietzsche es su tremenda fuerza, mientras que tratar de sistematizarlo o encuadrarlo es como poner limites al campo. Siempre encontraréis alguna frase, sentencia o reseña para demostrar lo contrario de donde habréis intentado catalogarlo.

     Además siempre ha sido intención de BLT el escribir para que se entienda por la mayor parte de los camaradas, no para tratar de ser leído por cuatro intelectuales, sino para que los camaradas NS puedan tener una base de formación respecto a Nietzsche, visto por un NS, no por un filósofo ni siquiera por un nietzscheano.

     Porque Nietzsche ha abierto grandes caminos; algunos son básicos para los NS, pero otros van en direcciones muy delicadas y nos pueden llevar a errores importantes. Por ello he tratado simplemente de exponer a Nietzsche como lo ve un NS, no cómo ver el NS por un nietzscheano.


¿Nietzsche como Filósofo?

     El primer problema es que Nietzsche no es puramente un filósofo; es más, personalmente creo que es, afortunadamente, el exterminador de la Filosofía en su forma clásica.

     No creo que haya nada más contrario de Nietzsche que "La Critica de la Razón Pura" de Kant o "El Capital" de Marx. Buscar las preguntas fundamentales del hombre en el Racionalismo y la Economía es la actitud opuesta al NS y a Nietzsche (¡primer encuentro!).

     Cuando se pierde el sentido de lo bello, de lo heroico, de lo sensible y humano para reducirlo todo a lógica y números, a economía, clases sociales o dinero, es cuando se inicia la gran decadencia. Y en esto todos los nacionalsocialistas estamos de acuerdo. Nietzsche fue, si no el primero, sí el que con más fuerza y claridad lanzó esta gran acusación: Racionalismo y Economía como estigmas de los decadentes de la Vida.

     Ya Wagner había escrito sobre ello, al trabajar sobre el origen del Arte Total:

     "Al mismo tiempo que el espíritu comunista se esparcía en mil direcciones egoístas, la unidad de la gran obra de arte trágica se disolvía en los diversos elementos artísticos que la integraban. Sobre las ruinas de la Tragedia volaba la risa alocada del poeta cómico Aristófanes, y todo el esfuerzo artístico se hundía dejando lugar a las meditaciones de la filosofía, que se dedicó a meditar sobre la caducidad de la belleza y de la fuerza humana" (Arte y Revolución).

     Sí, la Filosofía acababa de matar al Arte Total, el arte sacro y poderoso de la tragedia griega, el arte profundo que marca el camino al Hombre Superior. A cambio, Sócrates, "el primer griego feo", como lo llamó Nietzsche, sustituyó Arte, Fuerza y Belleza por Lógica, Paz y Utilidad.

     Ya Schopenhauer había apuntado que la Lógica es mera Representación, y que reducir la Filosofía a meros razonamientos era engañarse, era ignorar la esencia de lo humano, la Voluntad. Pero Schopenhauer escribe como un filósofo, con su propio lenguaje y metodología, mientras que Nietzsche no.

     En este sentido la cosmovisión NS también promueve la idea de que Sentimiento y Belleza, Arte y Cultura, están por encima de lo puramente material. Hitler nunca quiso hacer filosofía, sino Vida y Arte. El Socialismo Nacional no es una doctrina económica sino una Voluntad de Poder del Pueblo como Comunidad contra la usura y la dominación del Dinero.

     Por eso hay muchas formas de pensar entre los NS, pero todos tienen una comunidad en el Arte y el Sentimiento.


Nietzsche como Psicólogo

     Si Nietzsche no es puramente un filósofo, en cambio no hay otra definición mejor para su pensamiento que psicólogo. Nietzsche es el gran Psicólogo del Hombre, disecciona con bisturí los tabúes y temores íntimos del hombre, se atreve a meterse con las masas, a gritar la superioridad y a aborrecer al rebaño. Éste es quizás el mayor escándalo actual: atreverse a meterse contra el número y la cantidad, la igualdad y la democracia. Otro punto de contacto con el NS.

     "¿Cuánta verdad soporta tu espíritu? El error es la ceguera, es la cobardía" (Nietzsche, Ecce Homo).

     Sí, para leer a Nietzsche hay que atreverse a reconocer el propio miedo a sus conclusiones. Incluso en lo que no estás de acuerdo se debe tener el valor de reconocer que toca allí donde duele. ¿Quizás rechacemos sus conclusiones para no escandalizar, para evitarnos una vergüenza o reconocer nuestros errores?.

     "Una moral de esclavos es esencialmente una moral utilitaria" (Más Allá del Bien y del Mal).

     ¿No estaremos aceptando una moral que nos va bien, que nos es útil y nos evita tener que ser héroes, que nos evita el dolor y la lucha?.

     Los libros de Nietzsche no están escritos para filósofos, ni como un filósofo, sino en un lenguaje natural. Son más una prédica que una cátedra, más golpes y metralla que lógica y método. Es otro punto de encuentro: El Nacionalsocialismo es una cosmovisión vital del mundo, no un método filosófico de pensamiento. Se puede pensar de muchas formas siendo NS, pero se debe actuar de una sola forma muy clara y concreta en cada caso. Es fácil poder ver discutir enfrentadamente a dos buenos NS, pero sometedlos a una situación dura, y actuarán de forma similar.

     De alguna forma en el NS es más importante la Psicología que la Filosofía, el Hombre que la Razón, el Ser y Obrar que el Meditar, no por desprecio al Estudio sino por valorar especialmente el Ser, el Hombre como Vida. Cristo dijo: "Juzgadlos por sus obras". Éste sería también un mandato nietzscheano... Por una vez coincidían los dos grandes psicólogos del Hombre. En poco más...


Nietzsche y la Contradicción

     El pensamiento de Nietzsche se expresa como un cuadro impresionista: a grandes trazos. Se ve claro su color y su esencia, su sentimiento y su encuadre, pero si se quiere entrar en el detalle se verá anarquía y fuerza, pero no orden y sistema.

     Por otra parte, Nietzsche no demuestra sino que sólo afirma, y nunca establece diálogo sobre demostraciones contrarias, y el motivo es que sus libros no pretenden seguir un método deductivo, no tiene "tiempo" para dudas y circunloquios, tiene prisa en dictar el nuevo Evangelio, en dar la "buena nueva".

     No hay orden en la obra nietzscheana; sus pensamientos y sus denuncias se cruzan y se descruzan en una enorme cantidad de referencias, en un "eterno retorno" a temas y sentencias,  que no siempre dejan de contradecirse, al menos aparentemente. Sin embargo, no hay duda en el sentido general, en su dirección recta y clara, en su fuerza esencial.

    Éste es otro de los puntos de coincidencia con la cosmovisión NS: no es un programa detallado, no es una regla escrita o una norma con puntos concretos, es un sentido de la vida y una clarísima flecha que indica el destino, pero el camino es amplio y cada cual lo recorre como puede.

     Nietzsche es contradictorio en los detalles, y por ello es fácil encontrar frases suyas en apoyo de una misma "palabra" con entornos distintos, pero si se analiza a fondo, se ve que el sentido es el mismo, el sentimiento es el mismo aunque las palabras se confundan. Por ello hay que tener sumo cuidado en asignar a Nietzsche una posición en referencia a su significado actual, o a posiciones políticas concretas, pues su obra no es concreta en lo político ni pretende él "ser clasificado" sino demoler todo una mentalidad para edificar un Nuevo Hombre.

     Nietzsche no escribió para periodistas ni partidos. Debido a ello hay trabajos que califican a Nietzsche como anarquista, como marxista o liberal, cuando es evidente que no era nada de eso. Pero de esto hablaremos en detalle más adelante.


Fundamentos del Pensamiento Nietzscheano

     El concepto fundamental en Nietzsche es la Vida, que es afirmación, poder, escapar a la racionalización, pues se basa en sí misma, en su alegría y su fuerza vital.

     "Más Vida, más auténtica, más libre, más alta y elevada, más intensa, una vida que requiera osadía y aventura, riesgo y coraje" (Nietzsche, La Voluntad de Poder).

     Tras esta Vida está la Voluntad de Poder, la perpetua lucha por la Vida y por afirmar la obra de cada cual.

     La Risa es la base del Zaratustra; predicar la alegría de vivir sin "mala conciencia". Por eso el símbolo perfecto del hombre nuevo es el niño que ríe sin maldad, sin noción del pecado, con la sana vitalidad de quien inicia la Vida.

     El adulto valora sus errores y problemas, y pierde la risa, entra en la mala conciencia. El hombre renuncia a jugar y a arriesgarse para tener "seguridad", como el niño que dejase de ir en bicicleta porque se ha caído. Ese niño es cobarde, se recluye y pierde su infancia, así como el hombre "seguro" es un decadente que sólo sirve de relleno, mero consumidor, cobarde ante la vida.

     Una lucha alegre, una vida arriesgada, dureza con uno mismo para imponer a los demás la propia Voluntad Superior. La base de la Voluntad de Poder está en que el Fuerte ignora la "mala conciencia", el héroe homérico mata sin remordimiento, destruye al enemigo sin odio ni arrepentimiento, está simplemente en su voluntad de poder el imponerse, no duda de su "razón" ni la ajusta a normas externas; él es la Norma pues antes se ha dominado a sí mismo.

     En este sentido propone un Hombre Nuevo, señor frente a esclavos; es el Superhombre, para el que el hombre actual será como un ridículo mono, no en un sentido físico, evolucionista, sino como Ser libre de las ataduras metafísicas, que podrá elevarse sin el fardo del rebaño.

    Poco definió Nietzsche al Superhombre, a veces poderoso, a veces perseguido, siempre dueño de sí mismo, sometido sólo a su propia y dura exigencia... La ÚNICA forma de pensarlo y referirse a él fue hablando de los héroes homéricos, los griegos, esa casta guerrera, espléndida, dura y cruel pero a la vez sensible y artística, que no se queja sino que lucha, que muere pero no pide perdón, que no tiene MALA CONCIENCIA.

     "Yo predico el superhombre. El hombre es algo que debe ser superado. ¿Qué habéis hecho para superarlo?".

     Pensemos en la única vez que se ha tratado de superar lo estrictamente humano, lograr lo titánico, la única vez que esa lucha fue absoluta, sin rendición ni cuartel, sin mala conciencia, unida al Arte y la revolución de todo lo existente, creando valores y creando hombres nuevos: el Nacionalsocialismo.


Contra Unos y Otros

     Si algo tiene Nietzsche, son enemigos. No dejó de atacar virulentamente a unos y otros.

     "Me considero contrario: 1. Al socialismo porque sueña ingenuamente con derechos iguales (también el anarquismo lucha por un ideal semejante, si bien de modo brutal); 2. al parlamentarismo y al periodismo, porque son los medios por los cuales se eleva la bestia de rebano" (La Voluntad de Poder).

     Él mismo explicita sus enemigos básicos en "Mis Cinco NO" (La Voluntad de Poder):

1. NO al sentimiento de culpa ante mandatos metafísicos.

2. NO al cristianismo como sentimiento culpable de compasión por el débil.

3. NO a la democracia, al odio a lo superior, a la idea de todos buenos y al rencor de los muchos contra los mejores.

4. NO al Romanticismo como dominio del sentimiento pesimista frente a la vida y la alegría de poder.

5. NO a los instintos del rebaño, al poder común de la masa, al número y el materialismo del placer y la vulgaridad, al odio a lo jerárquico y desigual.

     Se opone pues a la ciencia racionalista como utilitarista, al materialismo científico castrador del sentimiento y lo dionisiaco; y al Platonismo filosófico, la búsqueda de una Verdad ontológica, un a priori, un socialismo científico que asegure el devenir, todo lo que la ha tratado de reducir la Vida a Filosofía lógica.

     Si el cristianismo fue uno de sus blancos preferidos, el segundo fue sin duda la democracia y el llamado "progresismo", como versión moderna de la ideología del rebaño.

     «Los defensores de las ideas "modernas", que creen en el "progreso" y el "porvenir", sin respetar la vejez, demuestran claramente el origen plebeyo de esas "ideas"» (Más Allá del Bien y del Mal).

     «Siempre he definido la democracia moderna, junto con sus cosas a medio hacer, como el Estado alemán actual, como la forma esencial de la decadencia» (Cómo Se Filosofa a Martillazos).

     De Nietzsche se puede saber bien contra quién está, pero lo difícil es saber qué hubiera apoyado.


Lo "Bueno" de Nietzsche

     Por eso es importante entender qué es lo "positivo" en Nietzsche, una vez visto que era lo negativo.

     "La alegría brota donde existe el sentimiento de poderío. La felicidad consiste en la conciencia de Poder y de la Victoria que ha llegado a imponerse. El progreso es el fortalecimiento de los hombres con gran capacidad de Voluntad: lo demás es error y decadencia" (La Voluntad de
Poder).

     El hombre nuevo, camino del Superhombre, mantiene una actitud alegre, vitalista; afirma la vida y su voluntad, sin buscar creencias externas, dioses o excusas metafísicas para justificar los defectos de este mundo o la falta de sentido de los hechos que sufre.

     Contra los mundos perfectos, los cielos o paraísos, que tratan de dar "sentido" a la Vida, la Vida tiene sentido en sí misma, y el nuevo hombre es el que conquista ese sentido con su Voluntad de Poder.

     El hombre Bueno es el fuerte que se domina con rigor a sí mismo por su propia Voluntad, no por miedos o imposiciones externas. El Malo es el ser despreciable, el que teme la Vida o el que la prostituye en vicios y mera búsqueda de felicidad placentera.

     ¿Qué es lo Noble? se pregunta en La Voluntad de Poder: "Buscar instintivamente para sí graves responsabilidades, saber crearse enemigos, contradecir al gran número no con las palabras sino con las acciones". Tener náusea de lo demagógico, de la "ilustración", de la familiaridad plebeya, la desconfianza contra todas las especies de "dejarse llevar", incluída la libertad de prensa y de pensamiento que hacen al espíritu cómodo y grosero. (Si todo es aceptable y posible, lo bajo y ruin así como lo elevado, ¿dónde estará mi voluntad de poder?).

     Lo Bueno es el Arte y lo Bello, el aprecio por las Formas, por la Belleza como esencia del Hombre Superior. Sabemos que Nietzsche escribió frases famosas a favor de la guerra y de ser duro, del coraje y la lucha. No vamos a repetirlas, por conocidas. En general coinciden bastante con la cosmovisión nacionalsocialista: la vida es una lucha, y hay que tener el coraje de abordarla sin miedo. La guerra es lamentable pero a la vez fuente de regeneración humana. En la guerra salen las mejores virtudes y los peores defectos de la Humanidad. No es que deseemos la guerra pero a veces tras décadas de corrupción y degeneración, un soplo de aire fresco, de valor y de virtudes guerreras es sin duda algo limpio en el pudridero del Dinero.

     A veces no nos damos cuenta de que la paz del usurero es mucho más mortífera para el Hombre que la peor guerra. Eso es debido a esa moral del cobarde que ya está a gusto en la pocilga y prefiere vivir como un cerdo antes que morir como un valiente. Para el hombre del rebaño, "morir" es el peor mal, pero para un Hombre Nuevo es mucho peor degenerar que morir.

     Otra de las grandes cualidades propuestas por Nietzsche es tener buenos enemigos. No medirse contra las ratas y los cobardes sino contra el enemigo odioso y fuerte.

     "Me gustan los valientes. Pero a veces no basta con ser un buen combatiente. Es necesario saber también elegir al enemigo. Con frecuencia hay más valentía en pasar de largo con el fin de reservarse para un enemigo más digno. No debéis tener sino enemigos dignos de odio, pero de ninguna forma dignos de desprecio: es preciso que os sintáis orgullosos de vuestros enemigos" (Así Hablaba Zaratustra).

     Alegría, seguridad en sí mismo, belleza y arte, valor y lucha, saber morir y saber tener enemigos. Esto es lo "bueno" para el nuevo hombre que ha abandonado la "moral" que considera bueno a lo débil y humilde.


¿Contra Nietzsche?

     Claro que no podremos encontrar nada contra el NS en Nietzsche, pero eso es lógico dado que no existía, pero sin duda hubiera estado contra algunos aspectos básicos del NS, fundamentalmente la concepción Comunitaria frente al rabioso individualismo que predica Nietzsche.

     Vida, voluntad, alegría y decisión, Hombre nuevo... estos conceptos no nos son extraños a los nacionalsocialistas. Dudo que un marxista o un demócrata pueda asumirlos con decisión y sin reparos. Pero sí hay mucho de anarquismo, de individualismo egoísta en Nietzsche.

     Y aquí es donde más hay que hilar fino con Nietzsche, pues si no se lee con cuidado y no se retiene alguno de sus detalles, podemos convertirlo en un veneno peligroso, un individualismo sin trabas que justifica hacer lo que uno desea, y convertir la Fuerza en brutalidad, la Lucha en violencia gratuita, la propia ética en conducta ruin, la voluntad en buscar el placer, en fin, lograr un "superhombre" parecido al Dr. Jekyll, un ávido depravado sin escrúpulos ni dominio sobre sí mismo, cuyo único valor es su brutalidad y egoísmo.

     Pues en Nietzsche la Voluntad de Poder está al servicio del individuo, del egoísmo, del Yo. "Yo combato la idea de que el egoísmo sea nocivo y perjudicial" (La Voluntad de Poder). Y lo que es más contrario a Wagner, esa Voluntad de Poder está al servicio de los fuertes para desprecio de los débiles, sin distinción, sin compasión por los que son débiles sin culpa, los que sufren la tragedia de la vida, los que padecen la dureza inmisericorde de la Naturaleza.

     "Que los débiles y fracasados perezcan, primer principio de nuestro amor a los hombres. Y que se les ayude a morir".

     Pero una cosa es destruír a los débiles culpables, a los rencorosos de la bajeza, a los que quieren entronizar la decadencia para justificar su debilidad, y otra es convertir la fuerza en brutalidad y falta de sensibilidad hacia el dolor ajeno, hacia la desgracia natural y la necesidad del débil sin culpa. Recordemos lo que nos dejó escrito Richard Wagner:

     "La Belleza y fuerza como atributos de la vida social no pueden conseguir una estabilidad venturosa sino cuando son patrimonio de todos los hombres".

     Pero si se lee con cuidado a Nietzsche podemos captar que su "egoísmo" y su absoluto individualismo, su libertad ante morales externas, todo lo que llama a la absoluta voluntad de poder, está pensada para el Nuevo Hombre, no para cualquiera, y que la Voluntad de Poder la comprende para crear y forjar lo superior, no para el placer y la lujuria, no para la felicidad de la tripa y lo sucio.

     Antes de poder ser libre de moral y de señor exterior, primero hay que liberarse del vicio interior. Quien no es dueño de sus vicios y pasiones no necesita ya peor esclavitud. Ya es un absoluto esclavo.

     "Se manda a aquel que no sabe obedecerse a sí mismo. Mandar es más fácil que obedecer" (Así Hablaba Zaratustra).

     "El hombre superior reverencia en sí mismo al hombre poderoso y dueño de sí mismo, que sabe hablar y callar, que le gusta ejercer sobre sí el rigor y la dureza y que respeta todo lo que es severo y duro".

     "No debemos nunca rebajar nuestros deberes a deberes de todos, no querer renunciar ni compartir con otros nuestra propia responsabilidad" (Más Allá del Bien y del Mal).

     "Deseáis si es posible abolir el sufrimiento. Y no hay objetivo más insensato. En cuanto a nosotros, nos parece que preferiríamos hacer la vida aun más elevada y difícil" (Más Allá del Bien y del Mal).

     "El egoísmo vale lo que vale fisiológicamente el que lo practica; puede valer mucho, pero también puede ser ruin y despreciable" (Cómo Se Filosofa a Martillazos).

     "Mirad a esos hombres, sus ojos demuestran que no conocen nada mejor sobre la tierra que acostarse con una mujer. Tienen fango en el fondo del alma" (Así Hablaba Zaratustra).

     ¡Cómo se ha olvidado que Nietzsche habla sólo para el Superhombre, aquel que se domina y tiene en su dignidad el mejor dios!.

     A dónde no ha llevado la estupidez del rebaño que lee a Nietzsche y cree que aquél aprobaría sus sucios vicios y bajas pasiones, que quiere aprovechar la libertad del Fuerte para liberar sus repugnantes deseos de placer material y justificar las más degradadas conductas, no porque vayan contra una moral externa sino porque van contra la dignidad del propio Ser.

     "Fuente de alegría es la vida. Pero dondequiera que viene a beber la chusma, la fuente queda envenenada. Y al llamar alegría a sus torpes ensueños han envenenado hasta el lenguaje".

     "A menudo he vuelto la espalda a los dominadores cuando vi lo que ellos llamaban ahora dominar: traficar y regatear el poder con la chusma".

     "¿Es qué busco yo la felicidad? ¡Yo persigo mi obra!" (Así Hablaba Zaratustra).

     En una palabra, Nietzsche había combatido la ética como mandato externo, como escudo ante el miedo a la vida y la muerte, como búsqueda de "otra vida" para justificar su fracaso en ésta. Pero al mismo tiempo exigía dignidad y calidad en y por uno mismo. La nueva ética es producto de esa dignidad que se da por supuesta en Nietzsche para aquel que se presenta como un Nuevo Hombre.

     O sea: desgraciado el que no acude a prostitutas por miedo al pecado, el que sólo respeta su juramento de fidelidad por orden de un dios, pero mucho más miserable es quien no respeta su palabra ni le importa rebajarse a la prostitución por creer que es "libre" de ser indigno.

     Pero aun así, pese a lo claro del mensaje: tu Voluntad no debe buscar felicidad y placer sino realizar tu Obra, tu Destino, tu Deber contigo mismo, algo que creas y por lo que luchas, no la felicidad sino la Lucha. Pese a todo siguen habiendo muchos libertinos que se creen justificados por "La Genealogía de la Moral"; todos sus deseos tienen justificación al creerse "superiores", y en lo único que son superiores es en su debilidad ante el vicio y las pasiones más ruines.

     Sí, lo peor de todo, peor incluso que ser esclavo de una moral para débiles, peor que tener miedo a la vida o estar cansado de luchar, peor que nada, es dar de comer Nietzsche a los cerdos.


El Nacionalsocialismo y Nietzsche

     Si asumimos que el Nacionalsocialismo es una cosmovisión del mundo y la vida, no una mera doctrina política, y tratamos de definir las principales características de esa visión global de la existencia, hemos de confirmar que sin duda muchas de ellas coincidirían con las bases fundamentales del pensamiento nietzscheano. ¿Quién se atrevería hoy en día a alabar y leer trozos del Zaratustra en la televisión? Pero es que Nietzsche apunta allí donde el Sistema no acepta dudas, a sus verdades de Fe: la igualdad, la masa, el dinero, la superioridad de la élite, la decadencia.

     Hijo de Nietzsche es el más brutal texto contra la masa: "La Rebelión de las Masas" de Ortega y Gasset. Nunca se ha podido comentar ese texto en la televisión democrática. No, Nietzsche es un maldito en un mundo de rebaño con pretensiones. Todo lo que es jerarquía y fuerza es "nazi". Pero si los principios generales nacionalsocialistas y nietzscheanos podemos considerar que coinciden en un gran tanto por ciento, si el sentido de la vida en ambos casos tiene una semejanza que podemos considerar como muy importante, otra cosa es cómo el Nacionalsocialismo fue influído por Nietzsche.

     Es cierto que la hermana de Nietzsche y sus descendientes en la Fundación Nietzsche fueron fanáticos simpatizantes del nacionalsocialismo, y también es cierto que en el NSDAP hubo muchos altos cargos tremendamente influídos por Nietzsche. Especialmente influyente fue su cuñado (de Nietzsche) Bernhard Förster, un racista y anti-judío militante que organizó la primera colonización racial aria en Paraguay.

     Pero en cambio muy poco apreciaba Hitler a Nietzsche. Sabemos que regaló sus obras completas a Mussolini, pues éste sí era un gran lector y seguidor de Nietzsche. Sin embargo Hitler nunca tuvo aprecio por Nietzsche, es más, no le gustaba. Hay dos temas que hacían a Nietzsche indigerible para Hitler: uno personal y otro más profundo e ideológico.

1. Hitler era antes que nada, por encima de Führer, un artista, y más concretamente un profundo wagneriano. No se trata de un "gusto" sino que es toda una religión para Hitler. Wagner y la Tragedia de su Arte es la esencia del sentimiento personal de Hitler. Por ello los lamentables libelos que Nietzsche había escrito contra Wagner, repletos de insultos, bajezas y mentiras, pero sobre todo sin medida, con una ruindad de lenguaje y de odio que no tenía lógica, sentaron fatal a Hitler.

2. Pero además hay un tema mucho más importante de entender. Hitler quería una revolución sentimental y artística, socialista y popular, no una visión militar o agresiva y brutal. Aunque parezca mentira leyendo la prensa actual, la realidad es que Hitler era uno de los más "moderados" de los dirigentes nacionalsocialistas. Era feliz asistiendo a fiestas populares, con niños y bailes en las montañas bávaras; le gustaba diseñar edificios y proyectos, coleccionar cuadros y esculturas, y en cambio no tenía especial interés en dirigir una agresividad "adrenalínica" contra todo lo no nacionalsocialista. Muchas veces fue él quien liberó o protegió a los disidentes. Sólo los usureros y los destructores del arte le producían deseos de represión, pero en cambio le repugnaban bastante las iniciativas extremistas de algunos de sus dirigentes NS, precisamente los más nietzscheanos.

     Por ello no creo que la influencia de Nietzsche fuera decisiva en absoluto para el pensamiento y obra de Hitler, pero sí en cambio lo fue para el Nacionalsocialismo como cosmovisión general. Es más, seguramente la influencia ha sido mayor entre los NS de la posguerra que entre los de la preguerra. La Nueva Filosofía francesa, nacida en 1968, fue la base de todo el pensamiento posterior de la mayoría de los NS europeos, y está basada fundamentalmente en Nietzsche.

     Mientras que el aprecio por Wagner descendió, el de Nietzsche aumentó, y el Arte fue sustituído por la adrenalina y la lucha, quizás porque en momentos de profunda represión y decadencia es más evidente y necesario el pensamiento de Nietzsche que la serenidad del Arte. Quizás Wagner está indicado para la construcción, mientras que Nietzsche es el ideal del combate.


Rosenberg: Del Superhombre a la Raza

     Uno de los capítulos de "El Mito del Siglo XX" se titula "Nietzsche, el Profeta". Rosenberg fue sin duda el que trató de acercar más sistemáticamente Nietzsche al pensamiento nacionalsocialista. Para ello tenía dos aliados y un problema:

1. Tanto Rosenberg como Nietzsche veían en la esencia griega el ejemplo a seguir, la cúspide del ideal humano superior.

     La importancia del aspecto dionisiaco nace en Grecia, y el héroe homérico es el ejemplo máximo del luchador sin "mala conciencia", señor de sus actos y creador de su destino, y allí Rosenberg añade la profunda idea racial que tenían los griegos, la noción de estirpe y la sangre aria que genera la cultura griega. Grecia es la frontera del arianismo contra lo asiático, es el ejemplo del arte, cultura y valor ario frente al lujo y la cantidad asiática. Pocos y decididos contra las innumerables turbas, duros y ascetas espartanos frente al lujo y el oro oriental.

2. Nietzsche ya había intuído muy superficialmente la idea de CASTA, la idea de que lo Noble tiene una raíz hereditaria, de "buena simiente".

     "Malo no es quien nos causa daño, sino quien es despreciable. En el cuerpo de los buenos el bien es hereditario" (Humano, Demasiado Humano).

     "La Historia nos enseña que la raza de un pueblo que se conserva mejor es aquella en que la mayoría de sus individuos tienen un vivo sentimiento común, causa de la identidad de sus principios esenciales, habituales e indiscutibles, de una creencia común. En ellos se fortifican las buenas y honradas costumbres, en ellos se aprende la subordinación del individuo, y el carácter recibe primero la fijeza por el afecto y luego permanentemente por la educación" (Humano, Demasiado Humano).

     "La democratización de Europa tenderá a producir un tipo de hombre preparado para la esclavitud".

     "Todos los europeos empiezan a parecerse, se despegan gradualmente de las condiciones que dan nacimiento a razas" (Más Allá del Bien y del Mal).

     "Existe una moral de señores y una moral de esclavos. La determinación de los valores morales se ha debido hacer en el seno de una raza de señores, consciente y orgullosa de la distancia que la separaba de la raza dominada, de los esclavos, de los inferiores".

     La idea de casta, de la influencia de la raza y la necesidad de mantener una estirpe sana, está apuntada aquí y allá en Nietzsche, pero de forma muy dispersa y poco detallada.

3. Sin embargo el problema era que, pese a estas referencias, no se puede olvidar la concepción general individualista de Nietzsche, que llega a ser realmente contradictoria con el sentido NS.

     Para un socialista, aunque no lo sea en el sentido igualitario y vengativo del marxismo (claramente identificado con el rencor del rebaño ante lo superior) sino como Socialismo de la Comunidad, o sea, como esfuerzo de los mejores para proteger a los que tienen problemas dentro de una comunidad unida y jerárquica, pero sin que la jerarquía esté en el dinero sino en la calidad y la voluntad humana, las posiciones de egoísmo e individualismo nietzscheana, aun matizadas, nos son profundamente desagradables.

     Ya Nietzsche había dicho:

     "Lo que de una moral de señores repugna más en estos tiempos es el mandato de que no debemos tener deberes más que hacia nuestros iguales, mientras que respecto a los inferiores podemos actuar más allá del bien y del mal" (Más Allá del Bien y del Mal).

     Sí, por más que comprendamos la desigualdad humana y fomentemos la jerarquía, no podemos aceptar que los fuertes y los más dotados no estén motivados por la Comunidad, por el bien común, sino que consideren su posición como algo individualista y justificador de opresión.

     Por todo ello, Rosenberg supera el problema asimilando toda la idea de Hombre Nuevo, de Superhombre, con la de Comunidad racial.

     Cada raza tiene su camino a la superación, no como individuos aislados sino como Destino arquetípico, racial. Ese objetivo nietzscheano de un "futuro más alegre y libre" en manos de individuos con un nuevo sentido de la vida, se transforma en la lucha de cada raza por alcanzar una conciencia de sí misma y de su valor, de su destino y voluntad de poder.

     Si Nietzsche era ateo, Rosenberg convierte al racismo (no como xenofobia sino como amor a la propia raza y su destino) en una nueva Religión.

     Nietzsche nunca fue nacionalista, más bien aborrecía el Estado y la Nación como entorno de "muchos", de "los más", opuesto al individuo libre. Rosenberg supera ese individualismo feroz con la Raza y la Comunidad, pero manteniendo todo su contenido jerárquico y su Voluntad de
Poder.

     Para Rosenberg, honor y heroísmo son la base del ser Ario, opuesto a los valores mercantiles e hipócritas. En este sentido, mientras Nietzsche es anti-judío de forma ideológica, por la influencia del monoteísmo judío en la destrucción del modelo cultural greco-romano, Rosenberg lo es racialmente, o sea, en base a un arquetipo racial.

     El anti-judaísmo de Nietzsche es evidente en su pensamiento. Como mero ejemplo tomemos: "Los judíos son el pueblo más fatal de la Historia. Como resultado de su influencia, la Humanidad se ha hecho absolutamente falsa" (El Anticristo). Pero en cambio en lo personal tuvo una fuerte relación con judíos, y en concreto con una judía. Dicho sea de paso, una relación nada edificante, pues en Nietzsche su vida no está a la altura de su pensamiento.

     Rosenberg en cambio llevó una vida ejemplar, luchando por sus ideas y siendo asesinado por ellas.–




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